DIMENSIÓN GEOMÉTRICA Y DIMENSIÓN SENSITIVA. La obra de Pilar Sáenz.

 

Entre la matemática más estricta y la poesía más personal se mueve la obra de Pilar Sáenz (Sevilla, 1974). En sus esculturas de hierro oxidado -uno de sus materiales favoritos, pero no el únicopredominan las líneas rectas, los perfiles limpios y las formas geométricas, una estética sumamente influenciada por la arquitectura modular de Le Corbusier o de Frank Lloyd Wright, así como por la corriente escultórica Mínimal.

 

Pero la clave de las obras de Sáenz no está en la forma sino en el vacío. La escultora dimite de la posesión y el uso instintivo del vacío para adquirirlo de nuevo tras la fórmula laboriosa de la experiencia. Pilar sabe que el cuerpo de su escultura modifica de manera inmediata el vacío que habita, y esto le hace concebir su obra como un organismo transformador de vacíos. Esta concepción le lleva a organizar y a ordenar el vacío (que al estar organizado y ordenado pasa a ser suyo) en el seno de su propia obra. Lo que media entre una zona y otra, entre la nada y la masa escultórica pertenece a la dimensión sensitiva, no a la numérica. Y es que todos los huecos de sus esculturas, todos los espacios por los que el aire transita libremente, son, efectivamente, vacíos existenciales. La artista sevillana se inspira en sus propias vivencias para generar sus obras, dando vida a esa geometría fría y objetiva. Cada oquedad nos habla de la ausencia de una persona, la insustancialidad de la vida, una ruptura o un desplazamiento, problemas, todos ellos, propios del individuo contemporáneo. Y es precisamente éste el punto en el que Pilar se distancia de sus dos principales referentes, Chillida y Oteiza, máximos representantes de un prehistórico lenguaje vasco.

Por su parte, la obra de Sáenz, elaborada en hierro oxidado -material considerado predominantemente masculino-, consigue transmitir una sensibilidad femenina muy actual, laberíntica y compleja. Lo más interesante de ello es que a pesar de contar tanto, de hablarnos tan íntimamente de sus inquietudes, sus obras nos siguen invitando a la contemplación reflexiva, al respiro espiritual. .

 

La obra de Pilar Sáenz es, por tanto, profundamente dual: entre la objetividad matemática y la subjetividad humana; entre el vacío escultórico y la masa; entre lo femenino y lo masculino; entre el nudo problemático y el fluir energético... Existe en ella una aceptación de los contrarios, una actitud madura e incluso oriental.

 

Regina Pérez

Pilar Sáenz Sánchez-Dalp